Bendición

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Que el Dios creador nos bendiga con su Gracia
para ser una Iglesia en esperanza solidaria.

Que el Dios redentor nos bendiga
con una vocación comprometida con el Reino.

Que el Dios consolador nos bendiga con libertad
para construir la paz y defender la vida.

Que esta asamblea sea una oportunidad
para continuar afirmando y viviendo un ecumenismo de gestos concretos, 
y así renacer a una esperanza viva.

Amén.

 

(Equipo Continental de Liturgia de CLAI. Esta oración fue utilizada en el Culto de Apertura de la VI Asamblea de CLAI en La Habana, Cuba)

La guacamaya antes no tenía colores

En una pelea de dos de los siete dioses,  cinco de ellos se separaron buscando colores.  Dejaron solos a los que peleaban por la supremacía del Blanco o del Negro.
Uno de ellos se golpeó la cabeza,  y descubrió el rojo de la sangre.
Otro buscó la esperanza,  y sin hallarla afuera miró hacia adentro,  y halló el verde.
El cuarto dios cavo en la tierra,  y cuando lo halló le llamó café.
El quinto dios,  miró a lo lejos y encontró el color del mar: el azul.
Finalmente,  uno de ellos escuchó reír a un niño,  y le gustó tanto que se robo la risa del niño.  Y se convirtió en amarillo.
Cansados al final del día,  dejaron los colores bajo la custodia de un viejo árbol. Y se fueron a dormir.
Al otro día,  decidieron depositar los colores en un animal que los llevara a todos lados en su vuelo.  Y los guardaron en una guacamaya,  que hasta ese momento no tenía color alguno.
Y hoy la guacamaya es embajadora y custodia de la alegría de los colores,  y memoria de la búsqueda de unía dioses que nos dejaron la alegría de los colores… y se fueron a descansar.

Lecturas Diarias

Viernes 31 de mayo

Pedro y los demás apóstoles contestaron: Es nuestro deber obedecer a Dios antes que a los hombres.
Hechos 5,29

 

A Dios gracias, en nuestro mundo postmoderno occidental no corremos peligro de muerte por ser cristianos. Nada ni nadie nos impide, bajo amenaza de castigo de ley, frecuentar la iglesia. Nadie nos obliga a rendirle homenaje público al emperador. Las enseñanzas de Jesús son oficialmente reconocidas como valederas. Y no es necesario exponernos a la burla, agresión y persecución por proclamar la Buena Nueva del Evangelio.

Sin embargo, a veces me pregunto si de tan supuestamente ‘normal’ que es ser cristiano no estamos perdiendo la seriedad, la firmeza y el fervor de nuestra convicción de fe. Los primeros cristianos tenían que reunirse a escondidas para celebrar el culto dominical porque oficialmente estaba prohibido. Nosotros tenemos toda la libertad para celebrar.

¿Pero hacemos verdaderamente uso de esa libertad? Los apóstoles fueron encarcelados por haber enseñado al pueblo sobre Jesús. A nosotros nadie nos impide hablar de nuestra fe. ¿Pero lo hacemos realmente? Los diez mandamientos y su potenciación en el doble mandamiento del amor son fundamento constitutivo de nuestra sociedad. ¿Pero quién de nosotros realmente sale a defenderlos allí donde, en pequeña o gran medida, son violentados?

Estoy sumamente agradecida por vivir en una sociedad que se autodefine cristiana. Pero al mismo tiempo siento la necesidad de recuperar la sensibilidad por el profundo significado del mensaje así como aquella ferviente pasión por proclamarlo que a los apóstoles les costó la vida.

Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su padre que está en el cielo. (Mateo 5,16)

Annedore Venhaus
Hechos 5,17-33

Posted by Iglesia Evangélica del Río de la Plata on Jueves, mayo 30th, 2013 in Lecturas Diarias |

Erik Sivers – Cómo empezar un movimiento

Señoras y señores, en TED hablamos mucho sobre liderazgo y como hacer un movimiento. Veamos ocurrir un movimiento, de principio a fin, en menos de 3 minutos. Extraigamos algunas lecciones.

Lo primero, lo sabéis, un líder necesita coraje para sobresalir y ser ridiculizado. Pero lo que él hace es fácil de seguir. Aquí está su primer seguidor con un papel crucial. Va enseñar a los demás como seguir.

Los 40 Años de “CRISIS”

Loas 40 Años de “CRISIS”

Los cuarenta años de “Crisis”

by Ecupres

 

La mítica revista que fundó Federico Vogelius y dirigió Eduardo Galeano apareció por primera vez allá en la primera quincena de mayo de 1973.

Eduardo Galeano recuerda: “Hoy me entero de que todos los meses, el día que sale la revista, un grupo de hombres atraviesa el río Uruguay para leerla. Son una veintena. Encabeza el grupo un profesor de sesenta y pico de años que estuvo largo tiempo preso. Por la mañana salen de Paysandú y cruzan a tierra argentina. Compran, entre todos, un ejemplar de Crisis y ocupan un café. Uno de ellos lee en voz alta, página por página, para todos. Escuchan y discuten. La lectura dura todo el día. Cuando termina, dejan la revista de regalo al dueño del café y vuelven a mi país, donde está prohibida. –Aunque sólo fuera por eso –pienso–, valdría la pena”.

En los primeros días de mayo del ’73, la escena se repetía en varios bares de la avenida Corrientes. La Paz, Politeama, Ramos, Ópera. Algunos ejemplares de la revista iban quedando sobre las mesas que, hasta hacía un ratito, ocupaban no pocos uruguayos, mezclados con varios argentinos que cantaban, sonrientes, el consabido “se va a acabar, se va a acabar” cuando alguien les informaba que el costo de vida había aumentado, en lo que iba del año, casi un 30 por ciento.

…………………

Una palabra que, por paradójico que resultara, acuñó una revista. Una revista escrita por un puñado de tipos reunidos bajo el ala de Federico Vogelius, Fico (uno de esos raros y escasísimos empresarios que creían en la igualdad de oportunidades), y Eduardo Galeano (uno de esos raros y escasísimos intelectuales que creían en la igualdad de oportunidades). La revista se llamaba Crisis, su primer número salió el 3 de mayo de 1973.  

 Los iluminados párrafos precedentes son los primeros de Miguel Russo al reseñar la historia de la mítica revista Crisis en una lúcida nota publicada en Miradas al Sur en la edición del domingo 19 de mayo de 2013.

La cosa –término propiedad de Russo- arrancó al final del 60. “Vogelius quería plasmar un proyecto cultural; Ernesto Sabato andaba con ganas de armar una revista. El cóctel se estaba preparando. Ahora lo recuerda Julia Constenla. Fico y Sabato armaron un comité de notables que discutía cómo debía ser la revista: Jorge Romero Brest, Ernesto Epstein, Francisco Romero, Víctor Massuh, José Luis Romero. Se habían contratado oficinas y personal administrativo”.

“La cosa se acentuó en 1968. Fue un largo proceso, una búsqueda angustiada y dolorosa. Fico anduvo desasosegado, intranquilo, descentrado, era evidente que se trataba de un salto a otra dimensión, donde la dignidad civil, la responsabilidad por el país, su fe en la cultura y el amor eran sus pilares. No creía en nada obtenido por las armas; sí por la cultura, aunque llevara cien años conseguirlo” aprecia Russo

Se barajaron varios nombres para la dirección Juan Gelman, Tomás Eloy Martínez, Eduardo Galeano. “Fico y Eduardo se conocieron, como ocurren las muchas cosas de la vida de Galeano, en un bar. Él mismo lo dice: “En un bar de Montevideo, una noche de fines de 1972, se selló la revista. Yo no sabía quién era Vogelius. Pero hubo un buen enganche y esa noche, cenando, empezó la historia”.

Vogelius regresa a Buenos Aires. Despierta a su esposa. Eufórico le dice que tiene director para la revista. ¿Quién es? Eduardo Galeano. ¿Aceptó? No, él no lo sabe, lo acabo de decidir en el viaje de vuelta de Montevideo.

Producto del Uruguay de entonces  a Galeano lo llevan preso. Luego lo liberan. Empieza su exilio. “En ese exilio porteño de Galeano, un exilio de largas charlas con Vogelius, comenzó a tomar forma la revista”

El uruguayo tiene total libertad de acción para la apuesta literaria. Comienza la historia de una manera distinta de escribir, de leer. También una nueva adición, leer Crisis. Se cumple lo pergeñado por Galeano “La cultura era, para nosotros, la creación de cualquier espacio de encuentro entre los hombres. Eran todos los símbolos de la identidad y la memoria colectivas”.

Eliminan el sectarismo ideológico. “Un amplio campo de expresión en el cual se incluyeran marxistas, nacionalistas, peronistas antiimperialistas. La amplitud para reunir devendría, invariablemente, en amplitud para llegar” certifica Russo.

Diez mil ejemplares en la primera edición. Se agotó en una semana. Prepararon el número dos. Manejaron su salida porque antes de imprimirlo tuvieron que reeditar el primero

Querían una edición elegante, sofisticada. Julia Constenla, responsable de la edición Cuadernos, recuerda que “Fico eligió el papel más barato, grueso y amarillento, con tapa a dos colores y sin fotos” Alguien dijo que el papel era “papel de almacén”

El contenido deslumbra. Entre otros “el anticipo de la novela de Sabato Abaddón, el exterminador; un ensayo sobre teatro, de David Viñas; un análisis sobre los dueños de los medios de comunicación en América latina, de Heriberto Muraro; fragmentos del guión del film-reportaje a Juan Perón realizado por Pino Solanas y Octavio Gettino; un poema inédito de Lenin; ilustraciones de Hermenegildo Sábat, y el humor de Kalondi” reseña Russo quien agrega que “Crisis era leída y releída” ¡no era para menos!. Además, ¡paradojal “Coleccionada o dejada de regalo en los bares donde se leía en voz alta”

Federico Vogelius, Fico. Impulsor, motor de Crisis. De él Haroldo Conti decía “Si bien es un hombre rico, es progresista y ayuda mucho. Se puede contar con él ampliamente. No hace todo esto por dinero, sino que le interesa apoyar toda actividad cultural” Inédito

Hubo edición de libros. El primero, El saqueo de Bolivia de Marcelo Quiroga Santa Cruz. Vendieron 20 mil ejemplares. Un día llegó María Esther Gilio “que sabía preguntar. Y escuchar para volver a preguntar” Las entrevistas volaron en calidad y estilo. “Nunca volvieron a ser lo que eran”

Muere Perón. El país se  llena de terrorismo de Estado. Amenazas Desaparecidos que aparecen golpeados y torturados o puestos en Ezeiza para que se vayan al exterior. Control del contenido de Crisis antes de ser impreso. Cada mañana se contaban para ver si estaban o no.

Luego de marzo del 76 la revista aguanta cinco ediciones más, hasta el número 40.

Llega agosto. Russo comenta lo que cuenta Galeano: “Por la mañana, reúno a los compañeros y les hablo. Quiero mostrarme firme y decir esperanzas, pero se me sale la tristeza por los poros. Explico que ni Fico, ni Vicente, ni yo tomamos la decisión; que deciden las circunstancias. No aceptamos la humillación como epílogo de la hermosa aventura que nos reunió durante más de tres años. A Crisis no la agacha nadie; la vamos a enterrar parada como vivió”.+ (PE)

Nota. El resumen de la nota fue producido por Aníbal Sicardi. En el original  hay datos y nombres que no fueron colocados en este extracto y que el  lector y lectora interesada puede rescatar en  http://sur.infonews.com/notas/los-cuarenta-anos-de-crisis

SN 0063/13

Ecupres | mayo 30, 2013 en 5:32 am | Categorías: Noticias |

Living as a Temple of God

Living as a Temple of God

Ephesians 2:19-22

Consequently, you are no longer foreigners and strangers, but fellow citizens with God’s people and also members of his household, built on the foundation of the apostles and prophets, with Christ Jesus himself as the chief cornerstone. In him the whole building is joined together and rises to become a holy temple in the Lord. And in him you too are being built together to become a dwelling in which God lives by his Spirit.

Ephesians 2:19-22

In the first-century Mediterranean world, people thought they knew where the gods lived when they were on earth. The gods dwelled in temples, holy places set apart for them and the rituals associated with their worship. So, if you needed healing, you would go to the temple of Asclepius, the god of healing. Even the Jewish people, who understood that God could not be contained in any earthly building, believed that God had chosen a special temple as his home on earth (see 1 Kings 8:12-29; Isa. 66:1-2). As long as the temple in Jerusalem existed, they would make pilgrimages in order to offer praise and sacrifices (for example, Ps. 42:4).

The New Testament also teaches that God dwells in a temple (or in temples), but with a radically different sense of the nature of that temple. In 1 Corinthians 6:19, for example, the physical bodies of individual Christians are described as “temples of the Holy Spirit, who is in you.” Earlier in this letter, the Apostle Paul speaks of the Corinthian church as “God’s temple,” adding that “God’s Spirit dwells in your midst” (1 Cor. 3:16). If a pagan Roman were to ask Paul, “Where is the temple of your God?” he might answer, “Every person who has received God’s grace through faith is a temple of the living God. And every gathering of believers is God’s temple.”

Ephesians applies the temple imagery in 1 Corinthians in an expansive way. In chapter 2, verse 21, it says, “In [Christ] the whole building is joined together and rises to become a holy temple in the Lord.” The context makes it clear that this “whole building” is not an individual congregation, but rather the collection of all of God’s people throughout the cosmos. Thus, Paul’s answer to the pagan Roman’s question has an additional element: “God’s temple is the ‘whole building’ composed of all of those who belong to him through faith.”

As we consider the implications of this truth for our lives, I am impressed by the responsibility we share as Christians to live in the world in such a way that God is truly and obviously present. We are to do this individually and corporately, in our private lives and our public lives, in our families and our workplaces, in our neighborhoods and schools. I am challenged by this passage from Ephesians to consider the way I live each day. If people want to find God’s dwelling place on earth, would they think of me? Would they think of my church? Would they think of the Christian church throughout the world as the temple of God?

QUESTIONS FOR FURTHER REFLECTION: Are you living in the world in such a way that God’s presence makes a difference? Do your colleagues see in your behavior anything that would suggest you are a dwelling for God? Is your church serving as a temple in your community?

PRAYER: Holy God, what an honor to be your temple. Thank you for dwelling in me through your Spirit. Thank you for living in my church. Thank you for choosing to be present through all of your people in the world.

O Lord, it is a great honor to be your temple, but also a great responsibility. Help me to live in such a way that your presence in my life makes a real difference each day. Help my church to be a place where people come expecting to find you.

Today, I’m reminded to pray for the whole church throughout the world. May our words and deeds bear consistent and faithful witness to you, so that you might be glorified and so that people might be drawn to you through us. Amen.